De trabajo, limpieza y vascos

Es curiosa la percepción que otras personas pueden tener sobre ti. En ocasiones, casi diría que habitualmente, esa percepción puede acercarse a lo que realmente somos, pero en otras, no dejan de sorprendernos. Aún así, no está de más que las valoremos.

Hace unos días un conocido mío de fuera de Lodosa coincidió con un lodosano; no es importante el lugar ni el contexto… fue una casualidad, y entre ellos no se conocían.

Mi conocido no perdió la ocasión de entablar conversación y “romper el hielo”, y ya de paso ver qué opinión le merecía a ese lodosano su alcalde.

“¿Eres de Lodosa? Joe, pues tenéis un alcalde majo…”, éste dejó caer esta frase abierta para ver por dónde respiraba el otro.

“Bueno, está intentando hacernos vascos a todos”, respondió. Mi conocido debió de poner una cara de sorpresa bastante evidente aunque la cosa no quedó ahí. “Además, no hace nada por el trabajo, ni contrata a gente para limpiar el pueblo y así esta”.

La conversación no dio más de sí, pues ese lodosano se sacó un paquete de cigarrillos del bolsillo y salió a la calle a fumar, con lo que dio a entender a mi conocido que no tenía mucho más interés en hablar con él.

Cuando me contaron la conversación, no pude menos que tomármelo en serio: el mensaje no me era ajeno y reflexionando un poco sobre las últimas críticas políticas que se me han realizado desde el ámbito local, lo cierto es que los comentarios del lodosano seguían cierta estructura “lógica”. Me dio a entender que era de esas percepciones que la gente tiene sobre mí como alcalde, y que hay que tenerlas en cuenta.

De los dos mensajes del lodosano, al primero no le veo mucha objetividad, y sí una carga emocional que tiene que ver más con el desasosiego que determinados medios y partidos están metiendo en la política foral, que lo que tiene que ver con la política municipal que se está haciendo en Lodosa desde hace 2 legislaturas. “¿Que estoy intentado hacer vascos a todos?”. Pertenezco a una generación y a una cultura que cree que “cada navarro debe vivir su navarridad como la sienta, sin que nadie tenga que decir a nadie cómo debe sentirla”.

Convivencia natural de sentimientos entre lodosanos y lodosanas que se pudo comprobar en mi primera legislatura en la alcaldía y el examen inexorable de las urnas: 4 años más tarde recibí la confianza de mucha gente lodosana que seguramente optó por otra sensibilidad para la política foral. Y ese mensaje de convivencia de sentimientos que me dieron las urnas lo llevo grabado a fuego, y así va a seguir siendo.

El segundo mensaje, “no hace nada por el trabajo”,  también tiene su miga, porque en este caso se podía haber optado por afirmaciones como “hace poco, no hace mucho, no lo suficiente, no sé lo que hace por el trabajo…”. Pero,  ¿¿nada??

No pretendo enumerar lo que se ha hecho desde la alcaldía por intentar favorecer la empleabilidad, o por la atracción de empresas, o por intentar ayudar a las que ya están. Tampoco pretendo explicar el contexto en el que hemos vivido en los últimos años y las grandes dificultades, y mucho menos mi intención es recordar el punto de partida que me “encontré”… Todo ello serían excusas. Pero eso sí, al menos serviría para que este lodosano corrigiera su expresión o quizás para que se pueda decir “lo que se ha hecho por el empleo”, que objetivamente algo es.

Y por último, “no contrata a gente para limpiar el pueblo, y así está… (sucio)”. En este caso podría dar los datos de las personas que trabajan fijas en la brigada de limpieza, así como el número de contrataciones de refuerzo año tras año, todo ello a través de programas de empleabilidad. Os aseguro que sí, que hay contratadas personas para limpiar el pueblo.

Por tanto, la primera parte de esta última afirmación no parece que se acerque a la realidad.

¿El pueblo está sucio?. Esta es la última pregunta que me hago. La respuesta es que sí, el pueblo está sucio en determinados momentos, a pesar de las campañas de sensibilización, de la inversión en un punto limpio, de los contenedores soterrados (que no permiten sacar la basura de su interior), de la adquisición de la barredora, de los refuerzos de la brigada de limpieza, de la colocación de nuevas papeleras… A pesar de todo ello, nuestro pueblo en determinados momentos está sucio.

Y esta suciedad daña nuestra imagen de Lodosa, una imagen que debemos y podemos relacionar con la calidad (de sus productos, de sus servicios, de su industria, de sus gentes…) y con la sostenibilidad ambiental.

La suciedad en las calles de Lodosa es algo que no nos podemos permitir. Es un problema que como alcalde me preocupa y ocupa, y en este caso, además, es un problema que sin la implicación de nuestra propia sociedad tiene una compleja solución.

Oigo a mis mayores contar que no hace tantos años cada familia lodosana barría su trozo de calle; esa corresponsabilidad metía presión social para que otros no la ensuciaran descuidadamente. Los tiempos cambian y la corresponsabilidad también.

Una Lodosa limpia es una tarea de todos y todas porque es lo primero que se ve cuando alguien llega a nuestro pueblo. Siempre hemos oído que “es más limpio el que no ensucia”, y en eso tenemos una gran tarea por delante. Nos empeñamos en limpiar “el Ebro más bonito de Navarra” -el de Lodosa-, pero sigue habiendo demasiada gente que se empeña en ensuciar.

Como veis, después de analizar las rotundas afirmaciones de un lodosano a un conocido mío, he llegado a la conclusión de que compartimos algunas preocupaciones: trabajo, limpieza del pueblo… seguro que si hablase directamente con él compartiríamos más preocupaciones u objetivos para nuestro pueblo. Dicen que para mejorar algo, primero hay que reconocer lo que está mal. Y os puedo garantizar que soy el primero en reconocerlo, y os invito a que me paréis por la calle o vengáis al despacho a sugerirnos medidas para una Lodosa limpia.

A lo que nunca he aspirado ni aspiraré es “a hacernos a todos vascos”. Nadie me va a decir cómo vivo mi navarridad, y yo no tengo ningún derecho a imponérsela a nadie.

P.D.- Por cierto, mi conocido me comentó que “el lodosano acabó tirando la colilla al suelo”.

About Pablo Azcona

Soy alcalde de Lodosa desde 2011. Tengo 37 años. Lo que aquí se puede leer son mis pensamientos y pareceres.

4 thoughts on “De trabajo, limpieza y vascos

  1. Buenos días yo soy de Bilbao , pero tengo una casa en Lodosa desde el 2007 y los cambios en mi barrio desde la entrada de Pablo he ganado en visibilidad ya que ahora tengo farolas y eso también es seguridad ya que antes daba miedo , también comentar que el entorno está mucho mejor que antes .Animo Pablo y otra cosa yo en verano veo a personas trabajar en limpieza , jardines etc , los cables de las farolas pegadas a la orilla del Ebro en las piscinas ? Quien se las lleva ? , cuantas veces hay que arreglarlas al igual que las vallas de madera , quien se dedica a tirarlas a bajo? . No creo que sea culpa del alcalde , es cosa de todos

  2. Yo soy Francisco de Lodosa llevo 3 años que me contratan para refuerzo de brigadilla de limpieza barrancos podemos los jardines y el pueblo ha evolucionado en limpieza mucho se hace recogidas de toda clase de muebles y trastos a domicilio den se a visto.lo q hay gente no tiene mas q dejarlo en cualquier lugar menos donde de de ser animo Pablo la gente tiene mucho q decir poco q hacer bien

  3. Yo soy Francisco de Lodosa llevo 3 años que me contratan para refuerzo de brigadilla de limpieza barrancos podemos los jardines y el pueblo ha evolucionado en limpieza mucho se hace recogidas de toda clase de muebles y trastos a domicilio donde se a visto.lo q hay gente no tiene mas q dejarlo en cualquier lugar menos donde de de ser animo Pablo la gente tiene mucho q decir poco q hacer bien

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